Dos de cada cinco CEOs fracasan en su primer año y medio en el cargo

Dos de cada cinco CEOs fracasan en su primer año y medio
Llevar el timón de una compañía no es nada fácil. Cuando una pierde a su cabecilla por múltiples razones surge una duda razonable: ¿es preferible promocionar a una persona de dentro, que conoce el funcionamiento y la cultura empresarial, o es mejor seleccionar a alguien externo que ya haya sido CEO en alguna otra corporación?
Dicotomía entre la promoción y la contratación
La decisión es complicada y más si tenemos en cuenta las estadísticas de un estudio elaborado por Korn/ Ferry International. Según éste, dos de cada cinco CEOs fracasarían en los 18 primeros meses de gestión de una compañía. El dato no aclara mucho las cosas para decantarse por una u otra forma de reemplazamiento, pero pone otro aspecto en evidencia: no todas las personas están preparadas para dirigir todas las empresas (tan sólo un 33% de las compañías tiene éxito al identificar sus futuros líderes).
Lo cierto, por otro lado, es que los jefes ejecutivos parecen durar cada vez menos en sus cargos. Así, el estudio desvela que el tiempo medio que los directivos permanecían en sus puestos era de 9,5 años, mientras en 2005 se ha reducido a 7,6.
La elección entre promoción y contratación parece depender de la naturaleza de cada empresa. Aquellas que disponen de estrategias de gestión de talento más sofisticadas (multinacionales principalmente) sí cuentan con planes de sucesión de su CEOs. Sin embargo, en las empresas nacionales o familiares estos procesos no están tan integrados, por lo que se opta más por la contratación de candidatos externos.
Como media, para moldear un CEO se necesita un promedio de 8 años y que los candidatos pasen por unas 15 asignaciones diferentes para adquirir los conocimientos necesarios. Teniendo en cuenta esto, y las posibles bajas, cada corporación debería pensar en disponer de seis posibles sucesores para encabezar una firma.
Trece rasgos deseables
En cualquier caso, y se prefiera la promoción o la contratación, los especialistas Lombardo y R.Eichinger apuntan trece competencias críticas que todo buen CEO debería poseer:
-Creatividad
-Manejo de la innovación
-Habilidad para motivar
-Agilidad estratégica
-Manejo de la ambigüedad
-Manejo de la visión y el propósito
-Construcción de equipos efectivos de trabajo
-Manejo a través de sistemas organizacionales
-Sabiduría política
-Organización
-Habilidad de mando
-Habilidad de negociación
-Experiencia de negocios
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