Aumentar la felicidad de los empleados con liderazgo motivador

AUMENTAR LA FELICIDAD DE LOS EMPLEADOS CON UN LIDERAZGO MOTIVADOR

La dirección de equipos que predominaba desde la época de la revolución industrial se ha cambiado por liderazgo efectivo basado en técnicas de coaching. Y es que sólo así se consigue motivar al equipo de profesionales que trabajan cada día con el líder por un bien común.

El líder-coach es un estilo de liderazgo que pone como prioridad a las personas que forman parte de un proyecto en lugar de a las tareas o los resultados. Estos serán consecuencia directa de aplicar bien el principio de la motivación.

¿Cuál es la aptitud más relevante de un buen líder?

Sin duda ser capaz de liderarse a sí mismo, tarea difícil donde las haya, solo así y predicando con el ejemplo podrá transmitir los valores correctos a su equipo. Se trata de aplicar coherencia en lo que se piensa, se dice y se hace. 

Un líder debe ser una figura inspiradora y contar con la habilidad de poder influir en los demás. 

Conseguir que todos los profesionales implicados en un proyecto adopten una actitud positiva incluso ante las adversidades que puedan surgir, es la misión principal de un líder.

Para conseguirlo, es necesario entrenar técnicas de motivación que vayan integrándose poco a poco en el alma del equipo para lograr un frente unido. 

Técnicas de motivación efectivas

A continuación vamos a repasar algunas de las técnicas más efectivas de motivación:

Liderazgo motivador

El reconocimiento

Ya lo decía Maslow en su pirámide, tras cubrir las necesidades básicas y la seguridad, el siguiente paso es el reconocimiento. 

Aunque cada vez las empresas se unen más a esta filosofía, todavía son muchas las que siguen ancladas en técnicas del pasado basadas en el miedo y las represalias. 

Es mucho más común que una empresa te sancione o llame la atención por un error pero que no te felicite por el trabajo bien hecho. 

¿Quieres motivación? 

Es tan sencillo como no olvidarnos nunca de las fantásticas cualidades humanas que tenemos cada uno de nosotros. Algo tan fácil como reconocer un logro, felicitarlo, ofrecer algún tipo de incentivo por conseguirlo, es suficiente para mantener a tu equipo motivado. 

A todos nos gusta que nos reconozcan una labor bien hecha y si además nos premian por ello todavía mejor. Este hecho no sólo incrementará la motivación sino que también jugará a favor de la fidelización y el employer branding (marca empleadora) de la empresa. 

Algunas empresas caen en el error de no ofrecer incentivos por no poder gastar recursos en ellos y pensar que esto sólo es posible en las grandes compañías. Nada más lejos de la realidad. Una de las condiciones que más valoran los profesionales en sus trabajos es el tiempo libre. 

No es necesario realizar un gran desembolso. Incrementar los días de vacaciones de los trabajadores es un arma de motivación muy potente. 

El grado de autonomía

La motivación es directamente proporcional al grado de autonomía del puesto de trabajo. 

A nadie le gusta sentirse controlado y está demostrado que a mayor grado de libertad en la toma de decisiones la motivación aumenta. Para que esto sea posible es fundamental trabajar la comunicación multidireccional, sólo así será efectiva. 

Aprender a comunicarse con los miembros de un equipo, escuchar, generar un ambiente de confianza donde se sientan libres para dar lo mejor de cada uno, resulta básico para lograrlo. 

La comunicación tiene que ser global e incluir la parte verbal, textual, postural, gestual, etc, es decir, debe mantener la coherencia. 

La responsabilidad

Al igual que en el caso anterior, el grado de responsabilidad desempeñado en un puesto de trabajo es una excelente técnica de motivación. 

Cuando a las personas se nos otorga responsabilidad, nuestra motivación aumenta y es que la sensación de que nuestra tarea es importante para el equipo produce esa sensación. 

Esto es algo que llevamos dentro desde niños. En una clase de la etapa escolar todos quieren ser delegados de clase por un día, realizar las tareas de elegir el cuento, mantener cerrada la puerta del aula, apuntar las ausencias o vaciar las papeleras al final de la jornada es algo que ilusiona mucho a los más pequeños. 

Cuando nos hacemos adultos el comportamiento es similar. Es necesario aprender a delegar. 

El aprendizaje

Un buen líder tiene que ser capaz de transmitir conocimiento a los profesionales que están con él y este conocimiento se nutrirá del grupo y los proyectos en los que se impliquen. 

Caer en la rutina, en un trabajo metódico, poco creativo y constante es el peor enemigo de la motivación. 

La variedad de proyectos contribuye a aprender algo nuevo en cada uno por muchos años que el profesional lleve en la empresa. 

Si quieres convertirte en el mejor líder motivador de la empresa es necesario que primero te sientas realizado, reconocido y correspondido. De esta manera podrás reconocer las habilidades, valía y potencial de todo tu equipo. 

Una mayor motivación implica una mayor productividad de los empleados que repercute en una mayor felicidad, mejor ambiente de trabajo y, en definitiva, conduce a una sociedad a ser más feliz y sostenible. 

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