Operador Logístico

Qué es un operador logístico y cuáles son sus funciones

Una de las actividades económicas de mayor crecimiento, no solo en España, sino en todo el planeta, es el transporte y la logística. Según los últimos estudios al respecto, el sector crece anualmente un 4,4% y las previsiones anuncian que en 2026 generará hasta 19.000 millones de euros a nivel global.

Con este panorama tan halagüeño hay una figura que cobra especial protagonismo. Hablamos del operador logístico, que trabaja para asegurar que los materiales correctos lleguen al lugar y a las personas adecuadas en el momento oportuno.

Hoy en día, la mayoría de organizaciones dependen de los especialistas en transporte para llevar a cabo diversas operaciones relacionadas con la entrega y el envío. En muchos casos, ciertas empresas se han visto en la necesidad de mejorar su modelo de negocio para ser más competitivos. Por otro lado, comprender qué es un operador logístico y cuáles son sus funciones es esencial para cualquier empresario. Aquí te lo explicamos.

¿Qué es un operador logístico?

Cuando hablamos de operador logístico hacemos referencia a la empresa o profesional especializado en la gestión y ejecución de las operaciones de transporte de un negocio. Por tanto, se encarga del movimiento, almacenamiento, envío y distribución de mercancías tanto por vía terrestre, aérea o marítima (que ya representa alrededor del 80% del tráfico mundial de mercancías). Para ello, utiliza sistemas e infraestructuras físicos y tecnológicos, ya sean propios o subcontratados.

La importancia del operador logístico radica en su capacidad para supervisar, coordinar y optimizar la cadena de suministro, desde la adquisición de materias primas o productos manufacturados (minerales, alimentos, textiles o electrónica, entre otros) hasta la distribución del producto terminado en la puerta del cliente.

Su objetivo principal es maximizar la eficiencia en el movimiento de mercancías, minimizar gastos y garantizar la entrega oportuna de productos o servicios.

Ante la necesidad creciente de mover mercancías impuesta por el contexto económico actual, marcado por la globalización y la digitalización (incluido el comercio electrónico), las empresas se han visto en la necesidad de externalizar las actividades logísticas para centrarse en aspectos clave, reducir costes de la empresa a nivel operativo y mejorar la calidad del servicio.

Los operadores logísticos han sido la respuesta a esta demanda. Ellos mismos han ido evolucionando, pasando de ser proveedores de servicios de transporte a convertirse en verdaderos socios estratégicos para las empresas, ofreciendo soluciones integrales y flexibles en la gestión de la cadena de suministro. De ahí la importancia creciente de esta figura para los negocios, cuya labor contribuye en gran medida al éxito de la gestión empresarial actual.

Tipos de operadores logísticos

Los operadores logísticos se clasifican de acuerdo a una tipología concreta en función de su nivel de implicación y responsabilidad en la cadena de suministro. Siguiendo este criterio, podemos diferenciar cinco niveles de proveedores de logística o PL (party logistics) como veremos a continuación.

Sin embargo, es importante tener presente que estas categorías no están escritas en piedra. Hay que pensar que estamos ante un sector, el logístico, que está en evolución constante, adaptándose a la realidad imperante del mercado, en el que pueden aparecer tecnologías y modelos innovadores que den lugar a nuevas conceptualizaciones o clasificaciones.

Dicho esto, repasemos cuáles son los principales tipos de operadores logísticos.

1PL

Se refiere a una empresa o individuo, que tiene su propio flete y puede transportar mercancías de un punto a otro. Son los depositarios de los bienes y se ocupan de la movilización de bienes a sus respectivos destinos, desde el fabricante o proveedor hasta la persona que lo compra. No hay otros intermediarios involucrados en todo el proceso.

2PL

Se trata de operadores especializados que brindan servicios específicos dentro de la cadena de suministro (transporte, almacenamiento o gestión de flotas, entre otros). Por tanto, no abarcan la gestión integral de la cadena logística.

Infografía - Tipos de operadores logísticos

3PL

Los operadores logísticos 3PL se ocupan principalmente del transporte y la entrega de productos, pero también incluyen otros servicios adicionales como pueden ser el almacenamiento, operaciones de terminales, inventarios, distribución, rastreo de mercancías, logística inversa o agente de aduanas. Su enfoque es ofrecer soluciones de transporte completas y personalizadas para cada empresa.

4PL

Al operador 4PL a menudo se le denomina proveedor líder de logística, dado que ejerce una labor de consultoría y control. Actúa como administrador principal y se ocupa tanto de gestionar como de supervisar a nivel estratégico los diversos servicios de logística de terceros que integran la cadena de suministro.

5PL

El nivel 5PL se utiliza para describir un nivel adicional de externalización en la gestión de la cadena de suministro. Este operador logístico centra su función en coordinar y optimizar la cadena y a los proveedores a los que subcontrata (generalmente 3L y 4PL), con la finalidad de mejorar la eficiencia de la misma. Dada su amplia experiencia son capaces de gestionar varias cadenas logísticas a la vez, tanto a en el ámbito nacional como internacional.

¿Qué funciones desarrolla un operador logístico?

Las funciones del operador logístico varían de acuerdo a las necesidades de cada empresa que externaliza este proceso, ya que se puede ocupar de una o de varias fases dentro de la cadena de transporte.

Cada corporación decide qué actividades logísticas no forman parte de su núcleo operativo y, por tanto, puede externalizar para liberar recursos y centrarse en otros aspectos estratégicos del negocio. Veamos cuáles son las principales labores de esta figura.

Procesamiento de pedidos

Esta función implica recibir, cumplir y verificar los pedidos de los clientes hasta la entrega final de los mismos. Es un elemento crítico que conecta la gestión de inventario con los requisitos del cliente, actuando como el primer paso en la entrega física de la mercancía.

Gestión de inventario

El control de inventario es parte fundamental de la logística empresarial e implica tanto la gestión de las relaciones con los proveedores (logística de entrada) como el cumplimiento de pedidos (logística de salida).

Su función reside en administrar el inventario, es decir, almacenar los productos, además de efectuar registros, reordenar las existencias, hacer un seguimiento de las mismas y, por supuesto, predecir la demanda de bienes, asegurándose de que haya una disponibilidad constante de productos para satisfacer al mercado. Este óptimo manejo de la demanda resulta imprescindible para mantener bajo control las existencias y los gastos de inventario, sin que se produzca un exceso que inmovilice los recursos de la empresa.

Almacenamiento

El almacenamiento es el proceso de conservar las mercancías hasta su venta. Por tanto, su gestión supone organizar el espacio y la disposición de los materiales en los centros de distribución, además de garantizar la seguridad de la mercancía, velando porque las condiciones de las instalaciones sean las adecuadas para cada tipo de material. Piensa que no es lo mismo almacenar textiles que productos químicos o refrigerados, por ejemplo.

Del mismo modo, esta función logística asegura que los productos estén accesibles para su embalaje y envío, lo que influye directamente en el cumplimiento del pedido y la satisfacción del cliente.

Para desempeñar su labor, los operadores logísticos recurren a avanzadas tecnologías como los sistemas de gestión de almacenes (WMS), que facilitan el control y la gestión de las operaciones diarias del centro de distribución.

Embalaje

El embalaje incluye todas las actividades y operaciones implementadas para preparar los productos para su manipulación y transporte. Se trata de un componente crucial en la distribución física de una mercancía, ya que incide en la eficiencia del sistema logístico y determina el éxito de la entrega. Asimismo, es fundamental para la prevención de daños, la manipulación de mercancía y la optimización del espacio de almacenamiento.

Transporte y distribución

Como es obvio, el transporte se encuentra entre las principales funciones logísticas, si no la principal. Se trata del proceso de entrega física de productos desde el fabricante al distribuidor o comerciante, así como desde el comerciante al consumidor final.

Entre las funciones propias de la distribución se encuentran planificar y coordinar rutas, seleccionar las formas de transporte más adecuadas para cada mercancía, gestionar los costes asociados (combustibles, vehículos o tasas, entre otros), seguir los envíos y garantizar la entrega puntual.

El operador logístico, una pieza clave en la economía actual

El mercado global, una variedad de mercancías cada vez más amplia, los ciclos de vida más cortos de los productos, la escasa precisión en los pronósticos de la demanda y la exigencia de productos cada vez más personalizados por parte de los consumidores son factores que están aumentando la complejidad de la logística y la cadena de suministro.

Las empresas deben esforzarse para adaptarse a estos requerimientos si quieren mantener la efectividad en las entregas y ofrecer el mejor servicio al cliente posible. En este contexto, los operadores logísticos juegan un papel clave para un óptimo desarrollo de los negocios en la actualidad.

Ahora ya tienes claro qué es y cuáles son sus funciones. Si te interesa continuar aprendiendo más conceptos relacionados con la gestión empresarial, en el MBA de la Escuela de Negocios de la Cámara de Madrid encontrarás un programa académico actualizado y eminentemente práctico con el que prepararte para los retos futuros del mercado.