Los días 25 y 26 de septiembre, los alumnos del curso 2025-2026 del MBA de la Cámara de Comercio de Madrid defendieron los Proyectos Fin de Máster en la Escuela de Negocios de la Cámara de Madrid.
En total, participaron 54 alumnos, organizados en 11 grupos de trabajo, que culminaron una de las partes más relevantes del programa: el Proyecto de Creación de Empresa. Este trabajo se desarrolla a lo largo del curso y permite aplicar los conocimientos adquiridos en el MBA a una propuesta empresarial completa.
El tribunal estuvo formado por Miguel López, presidente del tribunal y profesor de Dirección Financiera; Jacobo Pedrosa, profesor de Estrategia y Competencia; y Jesús López Ferreras, profesor de Dirección de Marketing.
La jornada puso fin a meses de análisis, trabajo en equipo y aplicación práctica. También permitió comprobar una idea esencial en la formación directiva: dirigir una empresa exige una visión global, capaz de conectar la estrategia con el mercado al que se dirige el proyecto, las acciones de marketing, la organización de las personas, las operaciones necesarias para entregar el producto o servicio y las decisiones financieras que determinan la viabilidad del negocio.
Un proyecto para aplicar lo aprendido durante el MBA
El Proyecto de Creación de Empresa es una de las piezas centrales del MBA de la Cámara de Comercio de Madrid. No se trata de una actividad final aislada, sino de un trabajo progresivo que acompaña al alumno durante el curso.
Cada grupo parte de una idea de negocio y debe avanzar hacia una propuesta empresarial más completa. Para ello, los alumnos analizan el sector, estudian el mercado, definen objetivos, plantean estrategias, organizan recursos, preparan acciones comerciales y revisan la viabilidad económica de la iniciativa.
Este tipo de trabajo conecta con la metodología práctica del MBA y acerca el aula a la realidad de la empresa. Los alumnos no solo estudian conceptos de dirección, sino que deben utilizarlos para tomar decisiones concretas: qué problema resuelve la empresa, a qué cliente se dirige, cómo va a competir, qué recursos necesita, qué costes tendrá y en qué condiciones puede ser viable.
Además, el trabajo en equipo permite desarrollar competencias muy ligadas al crecimiento profesional: capacidad de análisis, comunicación, organización, criterio para decidir y habilidad para integrar puntos de vista diferentes en una propuesta común.
11 grupos y propuestas empresariales diversas
Los 11 grupos de trabajo dieron forma a propuestas empresariales diferentes, cada una con un mercado, un modelo de negocio y unos retos propios. Los proyectos abordaron temáticas diversas, como software para la trazabilidad de productos, aplicaciones de inteligencia artificial en el sector salud, consultoría en comercio electrónico, transformación digital y productividad, servicios de bienestar para la tercera edad, restauración, soluciones para mejorar el rendimiento nutricional y servicios de gestión para el sector inmobiliario.
La variedad de propuestas refleja el enfoque práctico del MBA: aplicar contenidos del programa académico del MBA a iniciativas concretas, con sectores, clientes, modelos de negocio y necesidades diferentes.
Algunos proyectos se orientaban hacia servicios profesionales o gestión de activos. Otros se vinculaban con soluciones digitales, salud, bienestar, hostelería, nuevos formatos de servicio o propuestas de consumo. Esta diversidad amplía la experiencia de aprendizaje, porque cada equipo debe resolver problemas distintos y defender decisiones adaptadas al mercado elegido.
El valor formativo está precisamente en ese ejercicio: analizar una oportunidad, convertirla en una propuesta empresarial y explicar por qué puede sostenerse desde el punto de vista estratégico, comercial, operativo y financiero.
Una defensa ante profesores de áreas clave
La defensa del Proyecto Fin de Máster añade una exigencia importante al trabajo realizado durante el curso. El Proyecto de Creación de Empresa no se limita a la preparación de un documento escrito. Cada equipo debe explicar las decisiones tomadas, justificar las hipótesis planteadas y responder ante las preguntas del tribunal.
La composición del tribunal permitió valorar los proyectos desde distintas áreas de la dirección empresarial. Desde la Dirección Financiera, se revisaron aspectos como previsiones, costes, tesorería, financiación y viabilidad. Desde Estrategia y Competencia, se valoraron el análisis del entorno, la posición competitiva, la creación de valor y la coherencia del planteamiento. Desde Dirección de Marketing, se analizó la conexión con el mercado, el cliente, la propuesta de valor, los canales y la estrategia comercial.
Esta evaluación transversal refleja una de las ideas centrales del MBA: una empresa no se construye desde un área aislada. La calidad de un proyecto depende de la coherencia entre estrategia, mercado, personas, operaciones y finanzas.
Los 11 grupos de trabajo
Las imágenes de la jornada muestran a los equipos junto al tribunal tras la presentación de los Proyectos Fin de Máster.
Cada imagen refleja una parte del trabajo desarrollado durante el curso: equipos que han tenido que organizarse, repartir responsabilidades, avanzar por fases, tomar decisiones y preparar una defensa final ante profesores del MBA.
Una experiencia clave para el desarrollo profesional
La defensa de los Proyectos Fin de Máster representa uno de los momentos más significativos del Máster en Dirección de Empresas de la Cámara de Comercio de Madrid. Es el punto en el que el aprendizaje se concreta en una propuesta empresarial y los alumnos deben demostrar capacidad para analizar, decidir, justificar y comunicar, logrando así los objetivos de aprendizaje del Máster MBA.
Para muchos participantes, este tipo de experiencia supone también un avance en el desarrollo profesional. Defender un proyecto ante un tribunal, trabajar con compañeros de perfiles distintos y transformar una idea en una propuesta empresarial ayuda a ganar seguridad, visión directiva y capacidad para afrontar retos de mayor responsabilidad.
La jornada de los días 25 y 26 de septiembre cerró una etapa clave del curso 2025-2026. Fue una muestra del esfuerzo de los alumnos, del trabajo desarrollado en equipo y de la importancia de una formación orientada a la práctica real de la dirección empresarial.


