Desarrollo profesional-plan en 4 pasos

Desarrollo profesional: qué es y cómo elaborar un plan en 4 pasos

Vivimos en un mundo competitivo que evoluciona a un ritmo acelerado. En esta realidad que impera a nuestro alrededor, el desarrollo profesional es la llave que te abrirá puertas hacia una carrera laboral de éxito.

Si quieres avanzar con paso firme hacia el futuro, necesitas iniciar este proceso de desarrollo profesional cuanto antes. Sin embargo, no todos tienen claro qué significa este concepto ni cómo bajarlo a tierra para poder elaborar un plan de desarrollo profesional que de verdad les ayude a crecer y poner en valor sus conocimientos, experiencias y aptitudes en el mercado.

Por ello, desde el MBA de Madrid creemos que es necesario abordar la cuestión en nuestro blog. Continúa leyendo para averiguar qué es el desarrollo profesional y por qué es importante recalcar este concepto en el contexto socioeconómico actual.

Además, descubrirás los pasos que debes tener en cuenta para activar un plan de desarrollo profesional que te acerque a tus objetivos.

¿Qué es el desarrollo profesional y por qué es fundamental?

El desarrollo profesional es el proceso de mejora constante y capacitación tras haber comenzado la etapa laboral para adquirir y perfeccionar nuevas habilidades, además de mantenerse actualizado sobre las tendencias del sector.

El fin esencial del desarrollo profesional es adquirir el conocimiento y el bagaje necesarios para no estancarte y poder continuar avanzando en tu carrera laboral. Detrás de todo este proceso se encuentra una mentalidad de crecimiento y motivación personal que te impulsa a aprender y permanecer activo para ser cada día más competente y alcanzar los objetivos profesionales que te propongas.

Dentro del desarrollo profesional podemos englobar multitud de acciones, desde cursar programas formativos o participar en mentorías, hasta leer sobre recursos de la industria, colaborar en investigaciones, ponencias o debates, e incluso ofrecerse voluntario para llevar a cabo nuevas actividades o proyectos dentro de tu puesto de trabajo actual. Todas estas actividades van a contribuir a tu aprendizaje y te nutrirán de nuevas experiencias con las que reforzar tu perfil profesional.

Se trata, básicamente, de invertir en ti para continuar siendo competitivo en el mercado y, ante todo, lograr tu bienestar laboral para sentir que, de verdad, estás en el sitio donde quieres estar.  O, en caso de no ser así, tener la seguridad de que cuentas con todo lo necesario para encontrar nuevas oportunidades profesionales que sí se ajusten a tus expectativas y procesos vitales.

Pero, ¿por qué el desarrollo profesional resulta tan relevante hoy en día? Porque, sencillamente, si no apuestas por este proceso vas a quedarte atrás. Tu cualificación y, en consecuencia, tu empleabilidad mermará. Y, si nos ponemos en una situación extrema, corres el riesgo de ser expulsado del mercado laboral por carecer de las aptitudes y los conocimientos requeridos para continuar en activo.

Como hemos señalado al inicio del artículo, vivimos en un mundo en constante evolución, marcado por la globalización y la digitalización. Estos factores provocan que el mercado sea muy volátil. Las necesidades y exigencias de los consumidores cambian a la par que nuestros hábitos de vida.

Esta realidad exige profesionales con altas capacidades de adaptación, abiertos al cambio y preparados para evolucionar y dar vida a nuevos enfoques con agilidad. Este tipo de personas son aquellas que apuestan por el desarrollo profesional, que ansían saber cada día más para ofrecer lo mejor de sí allá por donde pasan.

Son estos profesionales los que tendrán garantizado un futuro laboral óptimo en el que puedan postularse para aquellos cargos que les interesen y donde, además, estarán altamente valorados por sus empleadores, sabiendo que esas personas son la mejor inversión para la empresa que pueden hacer.

¿Qué beneficios te ofrece el desarrollo profesional?

Seguro que a estas alturas has podido intuir los beneficios que te ofrece el desarrollo profesional, ¿cierto? Vamos a enumerarlos.

  • Amplías tu base de conocimientos y experiencias, mejorando tu desempeño laboral para escalar en tu carrera profesional hacia nuevos puestos de responsabilidad con mayor nivel de ingresos para tener libertad financiera. O incluso virar por completo de sector si necesitas un cambio de horizontes.
  • Te mantienes a la vanguardia de los cambios y actualizaciones de tu industria, algo clave si trabajas en el sector tecnológico o digital. Ten en cuenta que, hace poco más de una década, muchas de las profesiones que son habituales hoy en día no existían como, por ejemplo, los expertos en CRO, SEO, ciberseguridad, Big Data, automatización o Inteligencia Artificial.
  • Tu compromiso con el desarrollo profesional te ayuda a diferenciarte en el mercado laboral y ser más competitivo, aumentando tu elegibilidad para nuevas oportunidades de trabajo. En definitiva, tu mentalidad de aprendizaje continuo aumentará tu atractivo de cara a futuros empleadores frente a otros candidatos.
  • Cuando apuestas por el desarrollo profesional y participas en diversas actividades formativas o asumes nuevos retos en tu trabajo para explorar y aprender nuevas habilidades, entras en contacto con otras personas que pueden resultar claves en tu crecimiento. Dicho de otro modo, estás tejiendo una red de contactos con los que colaborar, intercambiar ideas o experiencias y en la que apoyarte para afianzar tu camino.
  • El compromiso con tu trabajo y tu desarrollo profesional te ayuda a sentirte realizado, crecer a nivel personal y mantener una actitud positiva alejada del estrés tan satisfactoria como necesaria para tener una vida plena.

4 Pasos para elaborar un plan de desarrollo profesional

Aclarado el concepto de desarrollo profesional, su importancia y las ventajas que te ofrece, llega el momento de meter las manos en harina y dar forma ese plan que te aproximará a tus propósitos.

Hablamos del plan de desarrollo profesional que es, en pocas palabras, una hoja de ruta documentada de los pasos que debes dar acotados en el tiempo para progresar a nivel laboral hasta obtener los resultados que deseas.

Para dar forma a tu plan de desarrollo profesional te recomendamos seguir una serie de pasos que detallamos a continuación.

Paso 1: Evalúa en qué punto te encuentras ahora

Hacer balance de tu situación actual para fijar un punto de partida es el primer paso que debes dar.  Detente a evaluar cuál es tu desempeño laboral actual y qué habilidades estás utilizando para llevarlo a cabo.

A partir de ahí haz un ejercicio de introspección y trata de detectar otros conocimientos, destrezas e intereses que tengas en relación con tus objetivos profesionales.

Toda esta información te ayudará a poner sobre la mesa tus fortalezas que en jerga empresarial se podría traducir como tus activos personales comercializables. Asimismo, te permitirá identificar tus lagunas de conocimiento, es decir, en qué áreas necesitas progresar para acercarte a tus objetivos, lo que nos lleva al siguiente paso.

Paso 2: Establece metas

Ya sabes de dónde partes. Ahora toca fijar a dónde quieres llegar o, lo que es lo mismo, establecer metas y objetivos. ¿Qué quieres lograr a corto y largo plazo? ¿Qué habilidades quieres potenciar? ¿Qué oportunidades profesionales quieres conseguir o crear?

Quizá convertirte en un ejecutivo de una multinacional, aprender a liderar a un equipo a tu cargo, emprender una startup o desempeñar un puesto que te ayude a conciliar mejor tu vida profesional y familiar. Estas son solo algunas ideas, pero tú tendrás tus propios objetivos.

Intenta dar con ellos siguiendo una metodología SMART (objetivos específicos, medibles, alcanzables, relevantes y concretos en el tiempo).

A continuación, organiza estos objetivos en un cronograma a corto plazo (por ejemplo, 6 meses o un año), medio plazo (uno o dos años) y largo plazo (entre tres y cinco años). Así podrás priorizar acciones inmediatas manteniendo a la vista un horizonte más amplio.

4 Pasos para elaborar Plan de Desarrollo Profesional

Paso 3: Determina tu estrategia

Llega el momento de diseñar una estrategia que te lleve a alcanzar los objetivos que has detallado en el paso previo de tu plan de desarrollo profesional.

Define los recursos que necesitas, así como los métodos y actividades que vas a llevar a cabo para mejorar tus competencias, aprender nuevas habilidades o implementar esas oportunidades basadas en tu experiencia que te facilitarán el hecho de aprender haciendo.

Fija acciones tangibles que podrían ser desde expandir tu red profesional accediendo a grupos de networking hasta inscribirte en membresías, asistir a un evento determinado de tu industria o cursar un programa de formación directiva, por ejemplo, si tu propósito es mejorar tus capacidades de gestión y administración de empresas.

En este caso, deberías plantearte cuestiones como: ¿qué ofertas formativas existen? ¿Cuáles se ajustan mejor a mis necesidades? ¿Qué posibilidades tengo de cursarlas a nivel de recursos económicos y de disposición horaria? Adicionalmente, un tema que del cual debes ser consciente es que la formación no termina nunca.

Cada acción debe estar delimitada en un marco de tiempo específico para poder realizar el seguimiento de la misma y ver cómo estás conquistando pequeños hitos que te están conduciendo hacia las metas que te habías fijado en un inicio.

Paso 4: Mide, adáptate y no te detengas

La flexibilidad es clave para cualquier plan de desarrollo de la carrera profesional. Plasma opciones en caso de que algo no salga como lo planeaste y tengas margen de maniobrar. Para ello, resulta clave revisar y actualizar tu plan de forma periódica.

La autoevaluación te ayudará a medir el progreso de tu plan. Podrás ver si es efectivo y te está acercando de verdad a tus objetivos. Puedes hacerlo cada semana, cada mes o cada trimestre. Busca en plazo que te resulte más cómodo y piensa en qué te ha funcionado, qué no o si es necesario hacer cambios o plantear pasos adicionales.

De esta forma podrás tener la seguridad de que tu documento refleja tu situación actual real y está adaptado a las nuevas oportunidades o cambios que hayan podido acaecer en tu sector o en otros de tu interés.

No temas deshacer el camino trazado para adaptarte y proponerte nuevas posibilidades que no te habías planteado. Recuerda que el mundo no para de girar y cada día surgen enfoques y cambios que pueden suponer una nueva oportunidad profesional para ti hasta ahora inexistente o que, simplemente, no habías logrado ver hasta este momento.

Conclusión

Apostar por tu desarrollo profesional es apostar por ti y por tu futuro. Ponte en marcha cuanto antes y marca la diferencia.

Esta es una de las máximas que rige el programa académico del Master MBA de la Cámara de Comercio de Madrid, donde buscamos impulsar tu trayectoria con conocimientos actualizados y siguiendo una metodología práctica que te ayude a enfrentarte a la realidad laboral con mayor solidez y contundencia.